La reutilización de textiles tiene un impacto ambiental hasta 70 veces menor que producir ropa nueva, incluso teniendo en cuenta el transporte asociado. Y no es solo la ropa: comprar un coche de segunda mano en lugar de uno nuevo puede evitar la emisión de toneladas de CO₂, ya que la mayor parte de las emisiones de un vehículo se produce durante su fabricación. Cada compra de segunda mano es un voto directo por la economía circular y contra la extracción de nuevas materias primas.
Como superar el reto
Identifica qué necesitas — Antes de comprar algo nuevo, pregúntate si puedes encontrarlo de segunda mano: ropa, libros, electrónica, muebles o juguetes.
Busca cerca — Consulta mercadillos, tiendas de segunda mano, Wallapop, Vinted o grupos locales de intercambio.
Compra y comparte — Adquiere el producto y anima a tu entorno a hacer lo mismo: la segunda mano se normaliza cuando la vemos en quienes nos rodean.