El cultivo de frutas y verduras de temporada tiene un impacto ambiental menor que el de los productos fuera de temporada, ya que se beneficia de las condiciones climáticas y el suelo ideales sin necesidad de invernaderos con calefacción ni transporte prolongado. Hacer un calendario y seguirlo tiene un efecto doble: los invernaderos requieren mucha energía y sus emisiones suelen ser mayores que las del propio transporte, mientras que el almacenamiento en frío prolongado también dispara el consumo energético. Saber qué toca comer cada mes elimina ambos problemas de raíz.
Como superar el reto
Coge una hoja Din3 o Din4 y anota los diferentes meses del año
Añade para cada mes las frutas y verduras que son temporada en la zona donde vives